La sidra y sus beneficios para la salud

Una serie de investigaciones han probado que la sidra muestra altos niveles de antioxidantes, tan solo una copa de esta espumosa bebida contiene la misma cantidad de oxidantes que una copa de vino tinto con la diferencia de menos alcohol.

Esas propiedades antioxidantes ayudan a proteger contra enfermedades como el cáncer y cardiovasculares; también se le considera eficaz en combatir el colesterol, por su contenido en aminoácidos alto y variado.Así mismo la presencia de antioxidantes como el antociano actúa como un regulador del ácido úrico, por su parte, el ácido málico contenido en la bebida es un diurético poderoso que activa la función de los riñones y evita la acumulación de ácido úrico, por lo que queda demostrado que los bebedores de sidra están menos expuestos a dolencias como la gota y piedras renales.

Si a esto le sumamos los principios activos, minerales, vitaminas, su contenido en fósforo, calcio y potasio de la manzana que ayudan a mantener en niveles óptimos la presión sanguínea, la sidra se considera una mejor opción a los licores, u otras bebidas de alta graduación.

En cuanto a su volumen de alcohol, aunque es bajo éste contiene taninos (polifelones) que dan a la bebida un poder bactericida. Las “sustancias péptidas” que contribuyen al espalme de la sidra tienen propiedades dietéticas y organolépticas que sirven para regular otras funciones intestinales.

Las enzimas digestivas que contiene, tienen efectos en la regulación intestinal, absorción del agua, efectos laxantes , equilibrio de la flora e incluso puede tener efectos preventivos del cáncer de colon.

A las personas que desean adelgazar sin prescindir del alcohol podrían tomar sidra por su bajo contenido calórico.

Así pues tanto por su bajo contenido de alcohol como por los beneficios que aporta a la salud las frutas con las que se elabora, la sidra como otras bebidas fermentadas ha sido incorporada a la pirámide alimentaria de algunos países europeos.

Las cantidades que se pueden considerar moderadas se encuentra entre medio litro y una botella según los expertos.

Lo que no sabes del Cachopo de El Escarpín

El Cachorro es una especie de San Jacobo muy grande, algunos también lo comparan con el Cordon Bleu, aunque a los verdaderos cachoperos les molestan estas comparaciones porque no es una cosa ni la otra. Aunque en cada casa se preparen de una forma u otra, esta receta de cachopo de ternera es la más frecuente.

¿Quién inventó el Cachopo? Nadie lo sabe, aunque dicen que se  trata de una herencia de la cultura gastronómica francesa. Se atribuye su invención al cocinero asturiano Fernando Martín ya desaparecido, el mismo que en 1986 consiguió una estrella Michelin en su restaurante Trascorrales de Oviedo. Sucedió en su restaurante ovetense “El Pelayo”, ya clausurado, donde sirvió por vez primera un cachopo gigante relleno de espárragos y jamón con un frixuelo (crêpe) dentro.

Meli, nuestra Jefa de Cocina nos explica como se prepara en El Escarpín:

El Cachopo consiste simplemente en dos filetes de ternera empanados rellenos de queso y jamón serrano, y una vez frito resulta crujiente por fuera con un interior tremendamente jugoso. Cuando lo cortamos sale el imprescindible queso fundido que se desparrama por todo el plato. Normalmente un solo cachopo da para comer una, dos y hasta tres personas dependiendo del tamaño, y muchos restaurantes compiten por ser el que lo sirva más grande. Podemos encontrar a partir de la preparación clásica múltiples variantes de Cachopos de pescado, pollo o cerdo, rellenos de marisco, cecina, setas, pimientos, quesos, espárragos, … etc. Aunque mi forma favorita es como lo preparamos en El Escarpín, con tres quesos diferentes y que es el que os presento hoy. Espero que os guste y lo preparéis en casa.

Puesta en marcha

Limpieza: Se cortan unos escalopes del tamaño de la palma de la mano y se aplastan con la piedra. Es importante recordar que los filetes deben siempre cortarse perpendicularmente al sentido de los haces musculares de la pieza, solo así resultarán tiernos, faciles de cortar y no encogerán al freirse.

En una bandeja grande llena de pan rallado, colocamos la mitad de los filetes, sobre ellos una loncha fina de cada queso, en El Escarpín le ponemos tres tipos diferentes Gamoneu, Cabrales y de Tetilla, otra de jamón serrano, otras de los tres quesos y otro filete encima, se cubre con pan rallado y se aplasta bien para que se compacte. Para lograr ese efecto es mejor utilizar el queso a temperatura ambiente, o sea un poco blando, luego los cachopos se meten en la nevera y así toman mas cuerpo.

Terminación del plato

Al momento de ir a comer se frien los cachopos en abundante aceite bien caliente para que se hagan rápidamente por ambos lados sin empaparse, y sin que apenas le de tiempo al queso a fundirse y salirse del emparedado, lo que organizaría una auténtica batalla.
Para acompañar se fríen unas patatas fritas y unos pimientos de padrón y ya tenemos el Cachorro de El Escarpín listo para comer, se puede acompañar con una salsa de Cabrales.

La nueva reapertura, un nuevo concepto con la misma tradición

El Escarpín abre sus puertas en 1.975 en el casco histórico de Madrid, donde 40 años después, se presenta hoy como una de las referencias gastronómicas de Asturias en Madrid con una sidrería-restaurante en un local multiespacio totalmente renovado e inaugurado el pasado mes de marzo, conservando su esencia y pilares, que datan del año 1.800. Techos artesonados, columnas de madera y granito, así como sus cuevas, son parte de los elementos de gran valor histórico de este restaurante. Decorado con elementos de las tierras asturianas como el granito, la piedra, el hierro y la madera de color tradicional asturiana.

Detrás de esta mítica sidrería, encontramos a un grupo de empresarios asturianos afincados en Madrid, quienes poseen una larga trayectoria en el sector de la hostelería y que han puesto toda su alma y corazón para que en El Escarpín vivas una experiencia única como si estuvieras en Asturias. El Escarpín es tener a Asturias en Madrid.